Experiencias

Vanesa – Au Pair, voluntariado y Maestría

¿Quién no ha tenido el deseo de simplemente viajar por Europa un año?

Así fue como yo llegue a Alemania, termine de estudiar Administración de Empresas en el año 2012, recibí mi título en Junio y en Octubre me encontraba en un avión rumbo a Alemania. Como el plan era viajar y mantenerme en Europa la opción más fácil que encontré por temas de visa y dinero fue venirme como Au-pair. Adicionalmente también quería aprender otro idioma así que me pareció una buena idea tener una familia para practicarlo.

Este programa de Au-Pair es como la lotería, a veces se tiene buena suerte y otras no tanta. Desde mi punto de vista la persona que quiera venir con este programa debe estar mentalmente preparada para decir lo que piensa y como se dice coloquialmente “no dejársela montar”. Por lo general los alemanes son muy correctos y respetan lo estipulado en el contrato que son 6 horas laborales diarias o 30 horas a la semana como quieran repartirlas. Pero como en todos los casos siempre hay excepciones y no faltan los “vivos”, por eso es bueno tener siempre en mente que se puede cambiar de familia aunque sea un poco incómodo.

En mi caso a mi me fue muy bien con la familia. Tenía al cuidado solo un niño de 2 años que iba al jardín por las mañanas y por la tarde yo lo cuidaba. Lo que me dejaba las mañanas libres para estudiar Alemán. Los padres de familia también se portaron muy bien conmigo aunque la mama tenía un pequeño problema con los olores de la comida así que por la tarde no me dejaba cocinar y como en muchas familias alemanas la cena es como un almuerzo de nosotros y el almuerzo es mas bien un snack, me tocaba adaptarme al estilo de la familia, lo que al principio me costó un poco y me subió un par de kilos jaja pero bueno “when in rome do as the romans do”

De ellos aprendí que aquí es grosero recibir un regalo y no abrirlo delante de la persona que te lo regala, que en un Asado en Alemania todos los invitados llegan a la misma hora y todos llegan con algo, ya sea un postre, una ensalada, bebidas, etc. Y claro el compartir con ellos diariamente me ayudo mucho a aprender rápido el idioma.

Adicionalmente pude cumplir con mi objetivo de viajar por Europa, conocer varios países, otras culturas, otras formas de pensar, comer lo que ofrece la otra parte del mundo y pienso que no me equivoque al escoger a Alemania como destino, es un país muy multicultural y al estar al centro de Europa es muy fácil estar en pocas horas en otro país donde todo cambia.

Después de mi año de Au-Pair quise terminar los niveles de alemán que me pedían para una maestría por lo que me quede 9 meses haciendo los niveles que me faltaban para el C1 y presentar el examen del TestDaf que era requisito para hacer la maestría en alemán.

Comencé a estudiar una maestría en “Innovation Management” pero la verdad no me gusto y me retire en el 1 semestre. Después busqué hacer un año social en oficina y lo encontré en una fundación donde apoyaba a las recepcionistas. Tenia funciones como contestar el teléfono y agendar citas, recibir a los clientes e informarles la sala a la que tenían que dirigirse, sortear el correo, etc. Hasta este momento yo le tenía pánico a hablar por teléfono en alemán, prefería escribir un correo o ir personalmente cuando necesitaba información. Pero bueno decidí enfrentarme a este reto y tuve mucho apoyo de mis colegas alemanes en el trabajo, fue un muy buen año donde aprendí mucho no solo del idioma sino de todas las ayudas sociales que Alemania ofrece.

En mi experiencia las personas alemanas piensan mucho en el bienestar del otro y no son personas frías como la gente suele pensar, solo que se demora un poco mas el proceso de hacer amistad con ellos, pero una vez ellos se vuelve tus amigos, son personas leales, solidarias y de un gran corazón.

Actualmente me encuentro viviendo en la ciudad de Frankfurt haciendo una maestría en Management, acabo de empezar el segundo semestre y aunque no les voy a decir que esta fácil porque a veces tengo hasta mis dudas si la podre terminar jajaja veo que el primer semestre no me fue tan mal. Así que es mejor no meditar tanto en el asunto, ni escuchar comentarios que es muy difícil sino más bien estudiar y ponerle ganas, porque ya lo dice la famosa frase “no pain no gain.”